10 DE DICIEMBRE: DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

El día 10 de Diciembre , "Día mundial de los derechos humanos", acudieron a Radio Cuéllar  Marina Muñoz, Boris Stoichkov, Ruth García y Ana María Cobo, alumnos  de 4º de ESO, acompañados de Marina García y Sonsoles Calle , profesoras de Lengua del  IES Marqués de Lozoya. Este fue el último acto de una actividad en la que han participado todos los alumnos de 4º  y que han organizado los departamentos de Lengua y Filosofía. La actividad ha consistido en la participación en un taller promovido por la Cruz Roja de  Segovia con el título "Derechos humanos  y periodismo". En el mes de Noviembre todos los alumnos de 4º participaron en el taller,  impartido por una voluntaria de la Cruz Roja y por una periodista de Radio Cuéllar. Posteriormente, muchos  alumnos han escrito artículos de opinión sobre algún tema relacionado con los derechos humanos. Han escrito sobre la  libertad de expresión, sobre la esclavitud, sobre la violencia de género, sobre el acoso escolar, sobre el derecho a la educación , etc,  Algunos de los más interesantes  fueron leídos por sus autores  en la Cadena Ser de Cuéllar. Gracias a todos por el interés y la calidad de los trabajos.

Textos leídos en la Cadena SER

MI MADRE ES BOLIVIANA Y YO...
Ruth García Cobo
LOS NIÑOS EN LA GUERRA.
Marina Muñoz Boal,

EE. UU. La mano que dicta las leyes y después las incumple
Borislav Aleksandrov Stoichkov

¿¡LIBERTAD!?
Ana María Cobo Barrionuevo

MI MADRE ES BOLIVIANA Y YO...

Hoy en día doce millones de personas en el mundo son consideradas apartidas, es decir, sin nacionalidad. Sin embargo, presumimos de tener una Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se la leyéramos atentamente descubriríamos que el artículo quince establece el derecho de toda persona a una nacionalidad y el derecho a no verse privado arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiarla. Sin embargo, no todo el mundo goza de este derecho y de lo que aporta, ya que ser una persona apartida supone estar en un limbo jurídico, lo que conlleva no tener derechos, es decir, no tener protección legal, no tener derecho a la sanidad, a la educación...

Desde junio de 2008 nuestro país anunció que dejaría de otorgar automáticamente nacionalidad española a los hijos de bolivianos que nacieran en España, debido a un cambio de ley en Bolivia que establece que “son bolivianos y bolivianas por nacimiento las personas nacidas en el extranjero de madre boliviana o padre boliviano”, anteriormente su Constitución decía que para lograr la nacionalidad boliviana era preciso “avecindarse en el territorio nacional o inscribirse en los consulados”. Este cambio provocó, provoca y provocará que muchos bebés estén sin nacionalidad durante un tiempo, con el riesgo de estarlo durante muchos años, teniendo en cuenta lo que conlleva.

No solamente por esa causa una persona puede ser apartida, también puede darse en casos tales como un traspaso de territorio o de soberanía que altere la situación de nacionalidad; es posible un conflicto entre leyes cuando los descendientes nacen en un país diferente al de los progenitores o puede ocurrir que el Estado retire arbitrariamente la condición de ciudadanía. Pero aún hay más casos que derivan en la apatridia. Por ejemplo, problemas administrativos o de procedimiento para confirmar u obtener la nacionalidad, la aplicación de prácticas discriminatorias por razón de etnia, religión, sexo u opiniones públicas y la renuncia individual a la nacionalidad sin adquirir previamente otra. Por su parte, las mujeres y los niños conforman un grupo especial. En algunos países se castiga a las mujeres que disuelven su matrimonio o a aquellas que se casen con un hombre no nacional. En el caso de los niños, se convierten automáticamente en apartidas cuando no se registran al nacer o son descendientes de una persona apátrida.

Que en la actualidad existan personas sin nacionalidad, no parece ser un problema que interese mucho, es más, muchas personas ni siquiera conocen de su existencia, sin embargo, es muy importante que no haya personas que puedan ser consideradas “fantasmas” podemos utilizar este término, porque realmente es como si no existieran, no figuran en ningún sitio, pero al sí existir se convierten en personas muy vulnerables.

Esto nos lleva a una conclusión: aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos ya esté redactada, tenemos que seguir luchando, tenemos que luchar para que todos estos derechos se cumplan en la realidad.

                                                            Ruth García Cobo. 4º D

  

LOS NIÑOS EN LA GUERRA.

Suenan disparos, los cuerpos caen al suelo, los heridos gritan de dolor, hay sangre por todas partes: hablamos de la guerra. Miles de niños de países como África, Palestina y otros lugares del Tercer Mundo, participan año tras año en la guerrilla. Estos resultan muertos, heridos, son objeto de abusos sexuales. En pleno siglo XXI todavía hay niños que tienen que participar en la guerra en contra de su voluntad.

 Jacinata Ayaa tenía ocho años cuando la secuestraron en su aldea de Uganda. “Primero me usaron como niñera- cuenta- pero cuando cumplí doce años, tuve que empezar la instrucción como combatiente. Creo que tenía trece años cuando tuve a mi primer hijo. Poco después, me dispararon dos veces en la misma pierna. Eso me debilitó mucho, así y todo, tuve que seguir caminando, cargando al niño, el arma y luchando”.

Este es uno de los muchos testimonios que se pueden encontrar sobre niños que son reclutados o secuestrados para combatir en la guerra. Sin embargo, otros muchos sen alistan voluntariamente, ya que su situación familiar y el ámbito social que les rodea les incita a huir de todo;   alistarse en la guerra es una de las oportunidades que se les presenta para huir de todo ese desastre en el que viven o para vengar la muerte de algún familiar entre otras causas.

No debería permitirse que un niño, en ocasiones muy pequeño, pueda tomar una decisión así, lo único que hace es esclavizarse de forma voluntaria o encontrar la muerte en el peor de los casos.

La obligación que tenemos es la de concienciarnos de que estas cosas ocurren en el mundo y, aunque no consigamos evitarlas, podríamos aportar nuestro granito de arena y así luchar por un derecho que a muchos niños les permitiría tener una infancia y no ser partícipes de guerras absurdas en las que no les toca luchar.

 Con este artículo no se pretende cambiar el mundo, porque sería imposible, pero sí se puede concienciar a los demás de lo que ocurre. ¿Cómo te sentirías si tu hijo tuviera que luchar en una guerra que tú no puedes hacer nada por evitar y le puede costar la vida?

 Marina Muñoz Boal,  4º de ESO

 

EE. UU. La mano que dicta las leyes y después las incumple

EE.UU., el estado occidental que domina el resto del mundo, siendo la gran potencia mundial, gracias a su economía liberal, su democracia -en teoría perfecta, en practica desastrosa-, su ejercito potente y su mensaje de paz y justicia...

 ¿Pero es cierto todo esto?¿Es tan demócrata como pretende ser?¿Es posible que no nos llegue toda la información sobre EE.UU.?¿Es posible que este país se salte las normas que impone a los demás?  Y si es así, ¿qué debemos hacer?

 Según datos de la ONU, Amnistía Internacional y más asociaciones defensores de derechos humanos, EE. UU., incumple y desprecia algunos de los derechos humanos , y lo incomprensible es que ataque a otros países de no respetar los derechos humanos, típico caso de hipocresía. 

 Un ejemplo claro y sobre el que se habla mucho actualmente es el de los cinco presos   políticos cubanos que llevan desde 1998 en cárcel, pero su situación no es tan comercializada y productiva para los medios de comunicación occidentales.

Otro ejemplo es la pena de muerte, que sigue vigente en EE.UU., y atenta contra el derecho humano a la vida. ¿Se ha llegado alguien a preguntar, qué es lo que sucedería si el acusado es ejecutado y tiempo después, se demuestra de que fue inocente?

También podemos resaltar otras violaciones a los derechos humanos como la pena máxima a jóvenes que al momento de producirse el delito eran menores de 18 años de edad.

Otro tema que podemos mencionar, es la represión de la policía, que según las investigaciones el cuerpo policial en las cárceles estadounidenses es represiva y brutal hacia los presos.

Si esto parece, brutal y repugnante, ¿qué decir de los apoyos a dictaduras militares de EE. UU., como en Chile o Argentina, o las torturas a presos de guerra en los últimos 20 años ?

¿Qué es lo que pasó con Wikileaks ? Esta pagina web, publicó documentos anónimos del pentágono, que desvelaron las miles de muertes causadas por el ejercito estadounidense en Iraq?

Es lamentable, que algunos países, pasen de desapercibidos cuanto comenten  autenticas atrocidades, y en cambio otros se les crucifique en los medios de comunicación.

 La pregunta que debemos hacernos es: ¿Y qué debemos hacer nosotros?

Nada, mientras sigamos teniendo la televisión en nuestras casas con programas como Fama, Gran Hermano u Operación Ni-ni. Nada, mientras sigan mintiéndonos los medios de comunicación. Nada, mientras vivamos para trabajar. Nada, mientras consumamos sus productos. Totalmente nada,  ¿para qué?

 Señoras y señores, bienvenidos a 1984.

 Borislav Aleksandrov Stoichkov

 

¿¡LIBERTAD!?

La esclavitud es la situación en la cual un individuo está bajo el dominio de otro, perdiendo la capacidad de disponer libremente de sí mismo. Este fenómeno se remonta a épocas muy anteriores a la nuestra. En el Antiguo Egipto los esclavos provenían de las conquistas y no existía una regulación jurídica sobre los mismos. Pero la primera imagen que se nos viene a la cabeza son los esclavos de la sociedad greco-romana. Se les tenía una cierta consideración social pero para sus dueños eran lo mismo que objetos: se compraban, vendían y los utilizaban para todo tipo de tareas, desde las más pesadas a las más sofisticadas (como instructores, poetas, músicos, traductores…).Por suerte se empezó a abolir la esclavitud a partir del siglo XVIII por varias razones, una de ellas es por la creación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en la Revolución Francesa de 1789.

 Desde entonces el proceso ha sido continuo, pero por desgracia aún no se ha completado: en la actualidad sigue habiendo casos de esclavitud. La desigualdad es el caldo de cultivo de este fenómeno, aunque la mayor tasa de esclavitud se da en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. A las desigualdades sociales, económicas, culturales, de falta de oportunidades y de acceso a la educación, problemas propios del país (dictaduras, las leyes no son tan estrictas…), hay que sumar a todo ello la tolerancia o falta de intervención por parte de los países desarrollados , consumidores por otra parte de los productos obtenidos en estos países en condiciones de esclavitud lamentables… no hemos de cerrar los ojos a lo que pasa en nuestro primer mundo: trata de mujeres que surten nuestro prostíbulo; orientales que son traídos aquí por mafias como mano de obra no barata, sino gratuita y sin ninguno de los derechos que gozamos los naturales del país, para trabajar en talleres de manufactura o restaurantes. La esclavitud a que someten los traficantes de droga a los adictos que no pueden prescindir de su dosis diaria, aunque para ello deben poner en otras manos su libertad. Las mujeres que son asesinadas por sus parejas ya que las consideraban  inferiores y como una propiedad de la que pueden disponer a su antojo (igual que en la sociedad grecorromana).  Parece que para algunos el mundo de los derechos se ha parado hace 2000 años.

 En conclusión: “Todos los hombres nacemos libres e iguales en dignidad y derechos”. Pero sólo nacemos, no nos mantenemos libres e iguales a lo largo de nuestra vida. Para ello tenemos que conseguir que las condiciones sociales, culturales, religiosas… sean y se mantengan iguales.

 Porque debemos recordar de dónde venimos, cómo y a costa de quiénes hemos conseguido ser el primer mundo desarrollado y del que han emanado ideas y culturas que han proporcionado, por ejemplo, “La Declaración de los Derechos Humanos”. Nuestra responsabilidad es seguir ayudando a los países sin estos derechos y conseguir la plena ejecución, como Universales que son, la mejor de todas las iniciativas a lo largo de la historia, la que hará por fin que todos podamos llamarnos HOMBRES.

 Ana María Cobo Barrionuevo