Documento para las Cortes

         
 

Los alumnos de 4º B , durante todo el curso han estado trabajando  en un Proyecto promovido por las Cortes de Castilla y León sobre un tema de gran actualidad: la Igualdad de género. Participa un Instituto de cada provincia   y el objetivo es concienciar a los escolares de la realidad y de la cercanía del problema.

Cada Centro ha tenido libertad para trabajar según su propia iniciativa dentro de las propuestas ofrecidas. El trabajo nuestro ha consistido en escribir el diario de una mujer trabajadora  titulado “el Otoño de Margarita”. Han participado todos los alumnos, escribiendo cada uno sobre un día diferente de una mujer de cualquiera de nuestros pueblos que se desplaza cada día a trabajar a Sanchonuño.

El próximo 6 de marzo irán  seis alumnos de este curso a presentarlo y leer el trabajo en un Pleno de las Cortes para alumnos de  Secundaria, junto con seis alumnos de cada uno de los otros Centros de la Comunidad.

Los alumnos asistentes son:

 María Escribano Tejo

Ruth Vela Piñuela

Sandra Herrero García

Iván Gómez García

Armando Tejedor Santos

José María Muñoz EspesoL

 
         
 

Trabajo que presentarán en el Pleno:

 
         
 

Después de varios meses de trabajo en el aula sobre el tema de la Igualdad de Oportunidades, hemos decidido mirar a nuestro alrededor y realizar un diario de una mujer trabajadora, que podría ser nuestras madres, hermanas, vecinas o  cualquier mujer de nuestro entorno cercano que le toca vivir su día a día en algún lugar del medio rural, caracterizado por baja tasa de empleo, más acentuado en el caso de las mujeres, necesidad de transporte para realizar labores cotidianas como ir al instituto, trabajar, hacer la compra, ir al centro de salud etc

 
         
   

Miércoles 16 de noviembre

Suena el despertador… ¡¡ oh no!!  Otro día igual, desde primera hora ya me levanto cansada. Esto no puede ser, todavía es miércoles y me queda casi toda la semana por delante, no aguanto más. Es que ya casi no tengo tiempo para descansar los fines de semana, y pensar que hoy es todavía miércoles… mañana no voy a tener ni fuerzas para levantarme por la mañana.

Puff… tengo el coche en el taller y me toca coger el autobús hasta Sanchonuño, con lo que me mareo yo en los autobuses, solo pensarlo se me quitan las ganas de desayunar. Menos mal que son sólo 10 minutos de autobús, es lo único que me consuela.

Y cuando llego de trabajar… más trabajo, tengo que hacer la comida, limpiar, hacer las camas… una lista interminable me espera.

No me ayudan nada en casa. Necesito descansar, mi cuerpo no da para tanto. Necesito algo de tiempo para mí misma, para olvidarme de todo, sin preocupaciones pero hoy no es este día, sino todo lo contrario, es un día de esos que deseas que termine pronto. Un día en el que los segundos se convierten en horas.

Encima Dani y Esther llegan y como no les gusta lo que hay de comida empiezan a protestar, no aguanto más. Si quieren que coman y si no pues que no coman: Estoy harta. Luego salen enfadados de la cocina. Dani se tumba en el sofá a ver la tele y Esther se encierra en su cuarto a escuchar música, desconectan, les da lo mismo todo, no me ayudan en nada ni siquiera recogen su cuarto. Necesito un respiro.

Estoy desesperada, la comida hecha y César no viene, ni siquiera es capaz de avisarme que hoy no viene a comer porque tiene una reunión de trabajo y yo aquí haciéndola para nada, esto no puede ser. Si me hubiera avisado podía haberme tumbado un poquito en la cama después de que los niños y yo termináramos de comer, que poco se preocupa, como piensa que todo lo que hago en casa no es un trabajo. Seguro que el no seria capaz de compaginar su trabajo con las tareas del hogar.

Y cuando terminemos de cenar se pondrán los tres a ver la tele y me dejarán a mí toda la tarea, no me ayudan nada, me ven haciendo todo y ni siquiera me preguntan si necesito ayuda,

Me toca acostarme tarde porque tengo que planchar y colocar la ropa, normal que me levante agotada todas las mañanas.

¡Ay! que sueño madre mía. A ver si hoy consigo dormir bien porque últimamente no paro de dar vueltas en la cama y no consigo coger el sueño.

   
         
 

Del diario que hemos realizado, hemos podido deducir las siguientes conclusiones;

 El trabajo doméstico  requiere mucho tiempo, a veces pensamos que solamente es lavar los platos, hacer la comida etc, pero resulta que si nos paramos a pensar en todas las horas que una mujer tiene que dedicarle a la casa nos sale otra jornada laboral que por si no fuera poco, no tiene días de descanso ni vacaciones, ni siquiera fines de semana.

 Hemos podido comprobar la carga de trabajo que supone llevar todas las tareas del hogar sin ningún tipo de ayuda, a las mujeres les falta tiempo para compatibilizar el empleo remunerado con el trabajo de la casa, tareas domésticas por un lado y cuidado de los demás.

 Esto repercute en el  empleo,  ya que además de tener que hacer su trabajo ,tienen que tener la mente puesta en muchas cosas más, porque difícilmente se puede desconectar de los problemas cotidianos.

 Por otro lado es de resaltar lo poco valorado que esta dicho  trabajo, en primer lugar por los beneficiarios del mismo, es decir el resto de la familia que sólo ve que falta en el momento en que la mujer decide no hacerlo, en el día a día no se ve, es un trabajo completamente invisible. además tampoco está valorado  socialmente ya que las mujeres que tradicionalmente se han quedado en sus casas no son bien vistas , incluso se utiliza en muchas ocasiones el apelativo insultante de “marujas” para referirse a ellas. Por otro lado que el trabajo domestico no es reconocido como trabajo,no se cotiza a la seguridad social, ni se tiene ningún tipo de seguro que cubra cualquier tipo de accidente que se pueda tener, esta ocupación no da derecho a sueldo, ni jubilación

 El problema de compatibilizar trabajo doméstico y remunerado es que la doble jornada puede provocar problemas de salud a la mujer que lo sufre, ya que no logra separar el tiempo del trabajo remunerado al de la casa y lo percibe como tiempo continuo. Es decir que  dichas mujeres no disponen de tiempo para ellas mismas, para su propia diversión, de ocio para realizar lo que les apetezca y desconectar de la rutina diaria. Otro de los problemas de salud puede ir encaminado a la sensación de no poder con todo, la “superwoman”, que es la mujer que puede realizar un trabajo remunerado, tener la casa impecable, cuidar de los niños y además ser perfecta físicamente , por mucho que nos lo vendan los medios de comunicación , no existe, y muchas mujeres se sienten frustradas al ver como pese a su esfuerzo no consiguen ser perfectas.

 Creemos que la educación familiar en este sentido es muy importante, porque está en nuestras manos no transmitir los estereotipos de género a las generaciones posteriores.